La noche se levantaba sobre la ciudad y medida que iban cerrando sus puestos de vigilancia esos hombres con su vestimenta característica llegaban a la cita montados en sus bicicletas. Con una modalidad diferente los guardavidas de Pinamar realizaron su quinta marcha en protesta de los trabajadores despedidos. Esta vez y con un despliegue sin igual los guardavidas se congregaron en la esquina de Bunge y Del Libertador, ante la emblemática fuente como testigo, armaron el fogón, hamburguesas a la parrilla y ritmo de batucada.
El secretario adjunto, Fernando Espinach, muestra con decisión que no abandonará la lucha. Del otro lado Marcelo De Marco, responsable del área de Seguridad en Playa, hace declaraciones radiales y reproduce la estrategia utilizada con los empleados de Casa del Adolescente, “el desprestigio”. Es decir los trabajadores cesanteados “son vagos, no van a trabajar, etc”, cumplen al pie de la letra las directivas que a estas alturas no solo resultan inverosímiles sino burdas.
El transito fue ordenada por la policía comunal con eficiencia y camaradería ya que los agentes municipal del área de Transito brillaron por su ausencia.
Mañana la jornada de lucha continúa en el Concejo Deliberante, es casi un hecho la sesión extraordinaria para elevar una resolución al Departamento Ejecutivo.