En la última sesión del año –martes de 27 de diciembre-, tras la grotesca votación que promocionó un aumento en la tarifa del transporte de pasajero público de Pinamar a cargo de la empresa Montemar en un 25 %, los concejales se preparan para realizar una sesión extraordinaria que permita revisar la norma sancionada en circunstancias poco claras. Por otro lado el empresario responsable de la empresa familiar, Luis Calvette, no respeta ninguna de las normas vigentes. Y con el incumplimiento de los tiempos pautado comenzó a cobrar el aumento sin que estuviera en vigencia la ordenanza.
En una jornada agotadora, en la que pareció que el fin del año potenció los tratamiento de los temas ciudadanos, se sancionó el aumento del boleto de colectivo bajo prácticas que se repite año tras año. Parece ser que la llegada del 31 de diciembre y el consecuente comienzo del la temporada veraniega despierta el apetito feroz empresarial y nadie puede escapar: ni turistas ni trabajadores.
Lo cierto es que después del aprietes por parte de los choferes presionados por la empresa concesionaria, los ataque al concejal Edgardo Paso que provocó inclusive la reacción del presidente del cuerpo solicitándole a Calvette el desalojo de la sala, los manejos en favor de la empresa de Muriale, Baldini y su secretario de bloque, más la confusión de Porretti por la propuesta de tres mociones que hicieron del tratamiento un verdadero papelón, Mntemar no solo logró su cometido con el aumento conseguido sino que comenzó a cobrar el boleto -valor de $ 4- antes de la fecha limite del 1 de enero.
La edil Rosana Di Pascuale, apoyada por: Fernando Ávila, Edagardo Paso, Mercedes Taurizano y Gabriel Vidauli, propuso el boleto a $ 3,50 con un descuento de 10 % por la adquisición de una cuponera de un mínimos 10 boletos. Eesta moción es la que resulto favorecida por los votos en la primera votación. En el cuarto intermedio después que Baldini en la puerta del baño arreglara con Calvette y éste con Muriale, mocionó por la revisión del voto que desembocó en un bochorno. No solo por la confusión de Porretti y la negativa del presidente, Alberto Germain, a poner en consideración la moción de los vecinalstas proclamada por Muriale, sino porque los acuerdos con el empresario Luis Calvette en desmedro de los trabajadores fueron escandalosos.
Ahora el bloque del partido justicialista – Porretti y Gemían- estaría avalando junto a Di Pascuale, que estaba verdaderamente molesta con el proceder de sus pares, a revisar la medida en la posible realización de una sesión extraordinaria para dejar sin efecto la sancionada norma por las anomalías en la votación.