En un plan de lucha que se inicio el 10 diciembre por el incumplimiento de las normas vigentes nacionales y municipales los guardavidas de Pinamar desafían al gobierno municipal y continúan con las protestas. La última movilización se dio cita en la esquina de Del Libertador y Bunge cuando la tarde caía, las actividades laborales habían finalizado y el 2011 se extinguía. Pero esa vez a los motivos de protesta se le sumó el despido de cuatro trabajadores, es por ello que esta noche a las ocho de la noche en el mismo lugar la AGP, el gremio que nuclea a los profesionales, convoca a una hamburgueseada a la vista de todos los turistas. Quizás esta vez, como el 31 de diciembre, vuelva a pasar el ministro del Interior, Florecio Randazo, quien amablemente se detuvo a dialogar con el secretario adjunto, Fernando Espinach, y con los periodistas.