En la última sesión del año los concejales rechazaron nuevamente las modificaciones al Código Tributario. De esta manera para el primer trimestre del año se prorrogará el presupuesto del 2011, 123 millones de pesos. Las modificaciones en el CT pretendían llevar el valor del módulo de 2,50 a 3,45.
En una sesión maratónica de más de ocho horas repleta de condimentos, los ediles dieron tratamiento a veintitrés puntos. La planta política de primera, segunda y tercera línea colmó el recinto acompañados de parte del personal municipal y cúpula sindical para apoyar y dar aliento a los concejales oficialistas, Muriale y Lamas. Los legisladores tenían como cometido lograr el llamado a mayores a contribuyentes, una carrera que estaba perdida de antemano. La estrategia no era mala, según los pasillos, ya que en la asamblea los mupepistas se sienten más confiados a la hora de conseguir los votos –favor con favor se paga- y alcanzar la tan ansiada modificación del Código que le permitiría al Ejecutivo concretar un presupuesto de 180 millones pesos.
Si las paredes de ese honorable establecimiento hablaran dirían muchas cosas entre ellas que la directora de Cultura, Claudia Solino, acudió a la cita y coherente con los maniobras establecidas le habría dicho a los trabajadores que cubren los talleres de verano que vayan al Concejo a presionar a los ediles de lo contrario se quedarían sin trabajo. Su par la directora de Acción Social, Silvia Martin, también se apersonó en el recinto y en una complicidad manifiesta mientras intercambiaba impresiones con Jorge Liberanome y sus buenos muchachos, vociferaba reproches a los concejales de la oposición. Yeza y Baena batían palmas ante cada expresión de Muriale. Por su parte el secretario Juan José Rodríguez detrás de su apariencia de hombre probo no pudo ocultar la mirada de fastidio hacia los periodistas que intentaban cubrir los acontecimientos. Y si de connivencias hablamos, al retirarse del recinto y ya en la calle, el Secretario se estrechó con palmadas en el hombro y cuchicheo al oído del hombre pequeño (Liberanome) que hoy representa la fuerza de choque oficialista.
De todas maneras las fuerzas gubernativas agotaron todas las balas en el primer intento por lo que desviaron del objetivo principal. La cuestión fue que fuera del orden del día el proyecto de resolución solicitando al Ejecutivo información específica que se trató sobre tablas dejó sin refuerzos al verdadero asunto, la reforma al CT, que se desarrolló horas después y que el MUPP perdió la votación.
La primera objeción al proyecto de ordenanza CT 2012, fue realizada por la concejal Di Pascuale que estaba afiladísima, aclaró que era necesario un despacho de la Comisión de Presupuesto para tratar el llamado a Asamblea de Mayores Contribuyentes, y por no existir este despacho, no podría tratarse, esto generó un largo debate que terminó con una moción del Concejal Muriale de pasarlo a comisión, que fue desaprobada por siete votos y tres positivos (Paso, Lamas y Muriale). El concejal Porretti, por su lado, mocionó que si la concejal Di Pascuale está de acuerdo, se vote el llamado. Luego de un largo debate se votó el punto, que se desaprobó por siete votos negativos y tres votos positivos (Lamas, Muriale y Paso).
El capitulo “Presupuesto” quedó abierto y sus páginas se continuarán escribiendo en el 2012. Porque el Código Tributario no podrá tratarse nuevamente hasta marzo del año próximo según el articulado de la Ley Orgánica de las Municipalidades.