La primera de las dos sesiones de prórroga programada para este martes se trasladó al miércoles 7 de diciembre a las 12 del mediodía. La misma es la última sesión de los concejales salientes: Rafael De Vito, Víctor Pardo, Araceli Pavón, Juan Santoiani y Juan Carlos Sosa. Al mismo tiempo el Concejo trabaja contra reloj para analizar el presupuesto 2012 presentado por el Departamento Ejecutivo este último miércoles de 30 de noviembre. Recordemos que el gobierno había solicitado una prorroga de 30 días para su presentación concedida por el Poder Legislativo.
La presidencia del Concejo, el aumento de tasas a través de las modificaciones la Código Tributario (CT), el presupuesto 2012, las concesiones de playa, la sustentabilidad del hospital, el aumento a los trabajadores municipales el funcionamiento operativo del Municipio son los temas más relevantes que deberán ser discutidos en el último mes del calendario.
El miércoles próximo pasado, último día hábil del mes de noviembre, el departamento Ejecutivo envió al Concejo el presupuesto del 2012 que redunda en los 180 millones de pesos. Mientras que el día anterior (miércoles) el equipo técnico de la Secretaría de Hacienda liderado por el secretario Carlos Figueredo presentó a través de un power point las innovaciones al CT y el consecuente aumento del tributo que eleva el valor del módulo –unidad de valor- de 2,50 a 3,25. La reunión resulto poco fructífera ya que la mayoría de los ediles expresaron su negativa a la carga tributaria. Desaprobación que al día siguiente, en la sesión especial solicitada por el Intendente, fue reafirmada debidamente. En ella se denegó el tratamiento y la ordenanza preparatoria para el llamado a Asamblea de Mayores Contribuyentes.
Por oro lado en la misma semana, los concejales de motu proprio se reunieron con el Sindicato de Trabajadores Municipales por el aumento salarial solicitado. Si bien el cuerpo quedó conforme con la reunión haciéndole saber a la cúpula gremial que el cuerpo no estaban en desacuerdo con el incremento de los salarios, ello no implicaba, en perjuicio del contribuyente, la aprobación del aumento de las tasas, los sindicalistas salieron por distintos medios a expresar su disconformidad con la reunión.
“Nos dejaron decepcionados” declaró la encargada de prensa del sindicato, Mónica Lugones, y aclaró en respuesta a los concejales: “No hay exceso de personal municipal”. Por otro lado repitió como en otras circunstancias similares que “el sindicato siempre ha hecho de contralor para sostener la planta, para poder trabajar con seriedad y respeto, porque los que mantienen la institución somos nosotros los empleados”. La responsable de Recursos Humanos, área creada y en cuya dirección fue nombrada en 2007 durante el mandato de Roberto Porretti, lo acusó de dejar un saldo de 97 personas en el Municipio, mucho de los cuales después de incorporarse a las filas De Vito, sus sucesor, hoy son fieles seguidores de Altieri.
No obstante los concejales opositores que componen la mayoría, sostienen que el exceso de horas extras utilizadas como premio o castigo para los empleados obsecuentes con el gobierno es una práctica corriente. Que no hay austeridad y que la planta política es exagerada. Asimismo, aluden que el estudio y decisión sobre la aprobación del presupuesto del año entrante no se puede relazarse en una semana a “ojos cerrados”.
En cambio, el intendente Altieri declaró en medios radiales que los concejales tienen una “actitud corporativa de retrasar el gobierno y perjudicarlo. Necesitamos el acompañamiento y el afecto de haber ganado. Se termino parte política. La gente no quiere escuchar si Altieri roba o no roba”. Además aclaró que en su plan de campaña estaba contemplado y anunciado tanto el aumento de tasa como la eficiencia de un Municipio moderno.