Las últimas votaciones generales proporcionaron el ingreso del primer candidato a concejal de Frente para la Victoria (FpV) al cuerpo legislativo. Poco más de tres mil votantes, depositaron la confianza en el abogado Alberto Germain que engrosará la lista de concejales del PJ. El actual Secretario del Concejo Deliberante dialogó con Pinamar Info y se manifestó partidario por la conformación de un bloque único aunque aspira a una renovación de los actores políticos.
El abogado Alberto Germain, como le gusta que lo denominen a diferencia de doctor, es partidario de trabajar en conjunto con todo el bloque justicialista. Sin embargo realza la figura y la identidad política del FpV, ya que ésta fue la bandera y la fuerza que lo llevó a ocupar la banca por los próximos cuatro años. Asume la necesidad de abandonar las viejas prácticas de la política que encierran “el toma y daca” y la urgente renovación de los protagonistas políticos dentro del Concejo, en los que debe predominar la idoneidad, la honestidad y capacidad de representación.
“El respeto a la ley y su apego a los procedimientos legales” lo impulsan a integrar la próxima comisión de Asuntos Legales “para que Pinamar transite ese camino” así lo expresó Germain. Esta área es donde se siente más cómodo y para lo que se preparó académicamente, lo cual no quiere decir que no integrará otras comisiones. El defensor del pueblo, la justicia de faltas, el presupuesto participativo, son parte de los proyectos que al abogado insistirá para su implementación. “El concepto de democracia ha cambiado y aquí en Pinamar todavía no ha llegado La democracia no se nutre solamente con el hecho de depositar el voto cada dos años, que es sumamente importante, este concepto es mucho más amplio y se nutre con la participación continua en el proceso democrático” dijo el concejal electo. Al mismo tiempo consideró que la constitución de las instituciones mencionadas son los puntales de la intervención ciudadana, para que la participación sea continua a través de las distintas asambleas. “Es decir que el pueblo se manifiesta en cada cuestión, no solo para elegir candidatos. Es cierto que la ciudadanía se expresa a través de sus representantes pero este concepto –la nueva democracia- lo engloba y lo supera para decidir la forma que quiere ser gobernado” redondeo Germain.
¿Cómo se revierte la imagen de un Concejo que inclusive tiene apodos poco agradables y que se ha caracterizado durante muchos años por aprobar los proyectos del Ejecutivo sin generar oposición? ¿O cómo se sale del estado de sospecha sobre la compra de voluntades de ediles a cambio de…?
“Bueno ese concepto de Concejos o Cámaras que funcionan como escribanías en donde el Ejecutivo manda el proyecto y lo único que hace el cuerpo es refrendarlo, va a tener que modificarse, y en ese sentido también vamos a trabajar. Porque la función del Concejo Deliberante es, por un lado dictar las ordenanzas necesarias para el bienestar de la comunidad y por otro lado, ejercer el control del Poder Ejecutivo. Es un contra peso. Si ese control no se ejerce ese Poder Ejecutivo pasa a tener un predominio sobre el Concejo y sucede la situación que vos describiste. De eso se sale con trabajo, ideas y con plantarse ante lo que uno considera que es justo. Mi concejalía va a colaborar con cualquiera que sea el autor del proyecto, pero si uno ve que el interés es oscuro vamos a tratar que se esclarezca para ejercer ese control”.
La presidencia del cuerpo es otro de los temas a debatir. El MUPP reclama la cabecera del Concejo para su primer concejal electo, Hernán Muriale. El reclamo se sustenta en una tradición, si bien esta práctica no se expresa en la Ley Orgánica. ¿El bloque de FpV acatará la costumbre o se opondrá a la regla abstracta?
Cualquiera que sea elegido presidente, sin nombre y apellido, que no tenga sustento entre sus pares no tiene ningún futuro. Evidentemente con dos concejales el oficialismo no puede ejercer ninguna presidencia, por que cualquier desarrollo que haga va a estar continuamente en crisis. Lo lógico sería que se elija por mayoría. Se supone que quien entrega el voto para que un concejal sea presidente esta entregando un voto de confianza para que lo represente. Si no tenemos confianza en quien va ser el presidente mal podemos darle ese voto. Con dos ediles nada mas, va a ser una presencia muy débil de poco contenido y sustento”.