Tras las últimas elecciones que impusieron a la formula Cristina Fernández y Amado Boudou por un nuevo período presidencial, en Pinamar se consagra Blas Antonio Altieri en su sexto mandato con el 35,99 % de los votos (5572), seguido por Mercedes Taurizano con el 26,37% (4083) y en tercer lugar Alfredo Baldini con el 20,65 % (3191).
Bajo esta composición el MUPP consiguió dos bancas, una para Hernán Muriale y la otra para Daniel Lamas. Mientras que UDESO, la estrambótica fusión entre la Unión Cívica Radical y Unión Celeste y Blanca obtuvo otras dos, los elegidos fueron Fernando Ávila y el discutido Edgardo Paso. El último escaño de los cinco que se renuevan para este nuevo periodo, fue para el Frente para la Victoria local que logró arañar un concejal. De esta manera el actual secretario del cuerpo, Alberto Germain, fue el premio consuelo -que no es poco- para Alfredo Baldini.
El debate en puerta es la ansiada presidencia del Concejo Deliberante. Una vana tradición impuesta no se sabe cuándo, ni por qué, ni por quién, establece que la presidencia del cuerpo le corresponda al triunfador de las elecciones. Es real que Altieri es el ganador, argumento que expone el oficialismo, y que con su 36 % y el aval de la tradición le asigna la presidencia a su primer concejal Hernán Muriale, actual subsecretario de Hacienda. Pero la oposición alude que ese costoso resultado del casi 36% no representa la realidad legislativa, ya que los vecinalistas conforman la minoría en el Concejo, son solo dos los concejales electos antes mencionados.
La historia y los resultados de las últimas conformaciones en el Concejo datan desde el 2007, cuando Altiei pierde el sillón de la Intendencia en manos de Roberto Porretti, y evidencian que el MUPP inicia la perdida de bancas con su consecuente mayoría legislativa. En las elecciones del 2009 esta realidad se consolida con un rotundo fracaso electivo. Nuevamente Porretti y el PJ local ganan las elecciones con la conquista de tres bancas, y los vecinalcitas no alcanzan ninguna. En la particular votación pinamarense, en marzo de 2010, para que se concluya el mandato del destituido intendente, Roberto Porreti, los dos concejales del MUPP, Santoiani y Sosa, pelearon para por la presidencia del cuerpo apelando a la “tradición”. Esta fue denegada por tratarse de una terminación de un mandato ajeno.
De todas formas, la anhelada presidencia del Concejo Deliberante se obtendrá a través de la votación de los diez ediles en la Sesión Preparatoria, cuando asuman el 10 de diciembre, y para lo que se deben conseguir los votos. La incógnita es quiénes de los concejales votarán por Muriale. Algunos dicen que Edgardo Paso, que ya anunció conformar en solitario el bloque de UDESO, es un aliado al vecinalísimo y afirman que votará por Muriale. La edil Rosana Di Pascuale, es otro de los enigmas. Su posición insociable y las intermitentes alianzas con el MUPP durante su presidencia, son las dudas que manifiestan los analistas.
La única realidad por ahora es que el 10 de diciembre el Concejo Deliberante se conformará de la siguiente manera: Alfredo Baldini, Roberto Porretti, Rosana Di Pascuale, Albero Germain por el PJ; Mercedes Taurizano, Gabriel Vidauli, Fernando Ávila por UCR; Edgardo Paso por UDESO y Hernán Muriale, Daniel Lamas por el MUPP.