En la última sesión del mes septiembre, después una larga lucha, la Asociación de Guardavidas de Pinamar (AGP) consiguió que su proyecto se convierta en Ordenanza.
Tras haber sido aprobada la norma por el Concejo Deliberante con el expediente. 1333/11. Guardavidas - Reglamento del Servicio Guardavidas y luego vetada por el Intendente, parte de cuerpo deliberativo presentó la insistencia de la Ordenanza.
La Ordenanza debía obtener las tres cuartas partes de los votos, es decir siete votos positivos. En medio del tratamiento se efectuó un cuarto intermedio que fue utilizado por los ediles para consultar a los integrantes de AGP.
El concejal del PJ Víctor Pardo, hoy aliado al bloque del MUPP, mocionó para que la insistencia de la Ordenadaza no se realizara y bajara nuevamente a Comisión. Esta postura provocó el rechazo de los guardavidas que estaban dispuestos a correr con las consecuencias, antes de seguir en la incertidumbre de la aprobación, o no, de la norma. La moción fue rechazada por los ediles.
Por otro lado Juan Santoiani objetó la inclusión en el orden del día, tanto de este punto (punto Nº 3) como el punto anterior, Nº 2, que solicitaba información al Departamento Ejecutivo tras las denuncias presentadas al Concejo Deliberante por el Dr. Lucas Ventoso. El mismo fue aprobado por mayoría (ver nota aparte).
Finalmente y ante el asombro, que incluyó a la prensa, la Ordenanza obtuvo los siete votos necesarios para su sanción definitiva. La sorpresa la dio el voto positivo del concejal del MUPP, Carlos Sosa, que hizo honor a su condición de gremialista defensor de los trabajadores. Los votos negativos correspondieron a Pardo y Juan Santoini, que a esas alturas estaba bastante ofuscado por los reveses legislativos. |