“Las irregularidades comienzan con la adjudicación de la obra al supuesto ingeniero Luís Abruzzesse”. Mientras la obra avanza y el Ejecutivo defiende la calidad de ésta, los cuestionamientos se centran en el incumplimiento de los pliegos de licitación.
Por Mariana Dufour
En mayo de este año, el edil Gabriel Vidauli y su asesor, Lucas Ventoso, finalmente, accedieron al expediente de la obra de ampliación del Hospital Comunitario de Pinamar. No por acción del Ejecutivo sino del edil Alfredo Baldini al asumir la intendencia interina de Pinamar por quince días. Tiempo después, el expediente de la obra fue secuestrado por el Poder Judicial a pedido del Ministerio Publico de la Nación “debido a gravísimas irregularidades”.
Los datos presentados ante la prensa sobre la denuncia son precisos. “Las irregularidades comienzan con la adjudicación, por parte del intendente Blas Altieri, de la obra a la Sociedad Ing. Abruzzesse Asociados SRL representado por socio gerente ingeniero Luís Abruzzesse. Para Altieri, Abruzzesse es ingeniero, algo que ya fue aclarado por el Colegio de Ingenieros diciendo que no tiene matricula. Sin embargo, a foja 462, Altieri le da carácter de ingeniero. Como si fuera poco, a fojas 443 y 444, Abruzzesse se auto designa profesional responsable” dijo Ventoso. “La empresa tampoco estaba inscripta en el registro de constructores de obras públicas”.
Ventoso explicó que la Comisión de Apertura “estaba compuesta por Hernán Muriale, director de Contrataciones (hoy subsecretario de Hacienda), Federico Panzieri, director de Hacienda, y Omar Curto, Secretario de Salud. El acta esta firmada por Altieri. Por eso, estos funcionarios fueron denunciados como coautores del delito de defraudación y/o estafa y como integrantes de una asociación ilícita”.
“Yo te doy…vos me das…”
Otra irregularidad que enlaza al Intendente con Abruzzese es que Itar Sacif, la empresa de Altieri, proveyó de materiales a Abruzzese para la remodelación del hospital. Recordemos que esta actitud del intendente tiene antecedentes: Altieri “vendió materiales para construir el fraude de las viviendas sociales de Valle Fértil y Palometa en donde viven las hijas, las sobrinas, y funcionarios de altieri, entre ellos Beto Morales. Ninguno de los ocupantes de esas viviendas sociales cumplió con los requisitos legales exigidos según el decreto 3201/70” asegura Ventoso.
Ante la consulta de la prensa, Altieri admitió que Itar vendió materiales para la obra pública. Sin embargo, aclaró: “El negocio no se hizo con el Municipio sino con la empresa constructora”. La denuncia asegura que “uno de los materiales que Itar vende a Abruzzese es arena”. Esta arena es, según una declaración testimonial en la causa penal que investiga a Altieri - Oricchio y Abruzzese, arena robada de la costa de Pinamar. La denuncia agrega: “Esa enorme superficie de arena robada es reemplazada volumétricamente por escombros que deposita la propia empresa del intendente Altieri con el propósito de no dejar grandes excavaciones al descubierto”.
La ART
Otra irregularidad denunciada se relaciona con el seguro de accidentes de trabajo. “La empresa que asegura es Leonardo Construcciones (CUIT 30711012792). Pero, no hay un documento que vincule a ambas empresas. Su incorporación figura en fojas 472 y 473 pero no tienen recepción, ni fecha, ni firma, ni nada. Cuando uno hace una obra pública no puede transferir la ejecución a una empresa que no fue adjudicada. Así, esta ART no es valida” explicó Vidauli.
Irregularidades con las firmas
Según versiones no oficiales, en noviembre, Abruzzesse habría sido internado en una institución marplatense. A fojas 479, 480 y 481, “cuando Abruzzesse desaparece de la escena, luego de que se hace público la usurpación de titulo, aparece un ingeniero que lo reemplaza, Mario J. Bernardini” explicó Ventoso. A fojas 492 y 493, Bernardini firmó ante el Colegio de Ingenieros como profesional responsable. “Lo curioso es que, cuando el ingeniero firma ante una autoridad publica, firma de una manera. Pero cuando firma ante autoridades del Ejecutivo, lo hace de otra. Hay una firma que tiene cuatro trazos. Son graves indicios de que estamos frente a un fraude cuyos responsables son los funcionarios públicos” dijo el abogado. “El director de Planeamiento y Proyectos, Rubén Gracia, cerificó que la firma era de Bernardini. García deberá dar explicaciones a la Justicia”.
Ventoso explicó que, cuando designaron a Barnardini, lo hicieron timbrar en el Colegio. “Realizaron el proceso administrativo correcto. Con Abruzzesse, curiosamente, no lo hicieron porque saben que no es ingeniero”. Vidauli explicó que “los profesionales están obligados a presentar la conformidad de los Colegios”.
Asociación ilícita
Ventoso recordó que “la denuncia por la obra del hospital no se esta analizando de manera aislada. Abruzzesse está involucrado directamente con la fundación Eco Pinar y las viviendas sociales de Palometa y Valle Fértil. Al igual que Carlos Oricchio, socio de Altieri y asesor legal externo municipal. También está involucrada la secretaria privada del estudio jurídico de Oricchio, Miriam Haydee Woites”. La fundación Eco-Pinar tiene su sede social en el estudio jurídico de Oricchio, en La Plata. El abogado asegura que los nombrados están involucrados, “también, con el edificio de la empresa Pinar del Mar SRL que esta siendo investigada por lavado de dinero”.
En el expediente del Hospital, “Abrruzzesse exhibe los antecedentes profesionales. En ellos figuran las obras realizadas con el intendente”. A foja 427, figura el edificio “ubicado sobre Av. Bunge 1544 de Pinar del Mar SRL. Abruzzesse expone la cantidad de metros cuadrados que construyó: 6.880. El intendente dice que ni remotamente tiene seis mil metros. No, tiene casi siete mil” dijo el abogado denunciante.
Ventoso aportó otro dato: “En foja 526 se pagó un certificado de $935.587 a Guillermo Herrera”. Un apersona que, “administrativamente, es un desconocido para el Municipio”.
Recordemos que el cuestionado llamado a licitación pública se realizó en Octubre. Abruzzese fue el único oferente que se presentó. En su momento, Curto explicó a la prensa que, cuando se llamó a licitación, se pidió que la obra no se extendiera más allá de los noventa días. “Estaremos terminando a mediados de febrero”. Pero la obra aun no está terminada. Sobre esto, Vidauli dijo: “Estaba claro que esta obra no se podía hacer ni en noventa ni en ciento cincuenta días. Ningún profesional serio puede presentarse para cumplimentar algo que es imposible porque la LOM prevé una multa diaria de 5% del valor de obra. Una vez superado el 25%, está previsto el cese del contrato”.
En el folio 484, Curto solicita que bajen el ritmo de obra por la temporada. “Primero, un apuro tremendo. Y después, le bajan el ritmo a la obra. Esto estaba armado para que fuera en una sola dirección: el apuro era que la ganara Abruzzesse”. El hospital “es un monumento a la corrupción” dijo Ventoso.
Es importante tener en cuenta que, por solicitud tanto del Ejecutivo como del Deliberante por separado, el 4 de agosto el Centro de Arquitectos, Agrimensores e Ingenieros de Pinamar (CAAIP) entregó un documento conteniendo el análisis de los pliegos y del expediente de la obra que brinda similares datos a los aportados por los denunciantes radicales.
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Revista La Tecla
Las repercusiones de estas denuncias fueron levantadas por el Revista La Tecla. Bajo los títulos “¿Autoadjudicación? todo en casa” (www.latecla.info/2/nota_1.php?noticia_id=46118) y “Altieri, a ambos lados del mostrador” (www.latecla.info/2/nota_1.php?noticia_id=45915) que detallan los hechos.