En el día de ayer un oficial de justicia y fuerzas policiales procedieron al desalojo, por cuarta vez, de los ocupantes del balneario Robinsón. La concesión del balneario desde hace mas de una década está en manos de Juan Ramón González Balcarce, creador del mítico parador. La poseedora del título de propiedad es la empresa LANDI S.A. cuya composición societaria está conformada por lo señores: Gorosterrazu, Velarde y Marzulo. Dicha empresa es una escisión de la sociedad Mar de Ostende SRL., propietaria de la franja marítima que va desde la histórica Rambla hasta el balneario Robinsón inclusive.
El abogado que defiende los derechos del ex concesionario del balneario en cuestión, Héctor Montiel, declaró en el programa “Los Otros” que “estos títulos se obtuvieron de forma fraudulenta. Porque se trata de la playa pública, y ésta, en definitiva es propiedad del Estado. Esta gente, con mucho poder sin duda a través de un juicio instrumentado en la Capital Federal desconocieron un contrato con opción a prórroga”.
“De esta situación está enterada la Provincia de Buenos Aires -a través de la Fiscalía de Estado- que es la propietaria original de la playa pública. Estamos esperando la intervención pero como toda mediación pública transita por carriles burocráticos que no va por caminos reales” indicó Montiel.
Toda la legislación nacional y provincial prohíbe que una empresa privada obtenga los derechos de propiedad sobre el frente costero. La franja marítima que posee LANDI S.A., según los planos de agrimensura realizados por Ariel Triana, tiene una extensión de 1700 metros de largo y va desde la línea de rivera hasta 300 metros de ancho.
Para el abogado Montiel resulta una paradoja cuando se toman tantos recaudos para el reordenamiento del frente marítimo, desde el punto de vista ambiental, mientras se deja actuar con libertad a una sociedad que “si quiere puede alambrar la playa”
Finalmente el desalojo no se completó. El la tarde noche de ayer los efectivos policiales desistieron de consumar la expulsión mientras uno de los ocupantes, conocido como Cali, se atrinchero en su parador -“Lo de Cali”- que forma parte del balneario.