El jueves pasado a las 18 horas se concretó la novena sesión ordinaria del año, suspendida con anterioridad por ausencia de las autoridades. En primer lugar se realizó la sesión especial para designar al vicepresidente segundo que con acuerdo previo de los concejales resultó elegido el edil del MUPP, Juan Santoiani.
El orden del día rezaba dieciséis puntos contenidos en las distintas Comisiones: Interpretación de Asuntos Legales y Especiales; Planeamiento; Obras y Servicios Públicos; Presupuesto Hacienda y Cuentas; Turismo, Cultura, Educción y Deporte.
El presidente del cuerpo, Alfredo Baldini, dio inicio a las sesiones a las 18 horas, 12 minutos con ausencia de Víctor Pardo y Rafael De Vito. Éste último solicitó un periodo de licencia de quince días por lo que el cuarto concejal electo en la lista de 2007, Raúl Coria, ingresó en su reemplazó.
Entre los puntos más importantes se destacaron en primero la solicitud de informe por la demora en la entrega de Netbook. La concejal Rosana Di Pascuale dio las explicaciones del caso. Si bien reconoció las quejas de la gente por la demora dijo que las dilaciones en la entrega, según su charla con la Directora de la escuela Corbeta Uruguay, se debieron a las vacaciones de invierno y posteriormente a una exigencia de la Junta Electoral por la cercanía de los comicios de las primarias. Leandro Reverón titular de ANSES Pinamar y responsable de la ejecución del plan “Conéctar Igualdad” nunca fue consultado por Di Pascuale.
El frente marítimo estuvo presente a través de un proyecto de comunicación a la Asesoría Letrada del Municipio para que exprese los argumentos legales en base al último informe de la OPDS y Asesoría Legal del Estado. Con el fin de acelerar los tiempos, los dos cuerpos del expediente y un acta avalando el pedido y firmada por lo mayaría de los concejales, habían sido enviado al Ejecutivo para que se proceda. El previó trámite administrativo no impidió que se reforzara la solicitud mediante la acción legislativa, después de una discusión de formas en el recinto entre los ediles.
En línea con los pedidos de informes, el cuerpo de legisladores remitió un “proyecto de resolución” con la demanda formal de información sobre la obra de la “Rotonda de Av. Bunge y Libertador”.
La denuncia de Jorge Ducasse contra el edil Víctor Pardo por presunta evasión de de tasas municipales, formó parte nuevamente de la requisitoria de informe ya que los adjuntado en respuesta al proyecto de comunicación enviado con anterioridad resultara insuficiente y no satisficiera la totalidad de la respuestas. Por esta razón se requirió que se diera “acabado cumplimiento a los puntos 8, 12 y 14” y se instó a la intervención de la Asesoría Letrada sobre el contenido de la denuncia presentada.
Dos puntos, el 6 y el 13, originados en la Comisión de Planeamiento presidida por Gabriel Vidauli, fueron motivo de gran discusión. El duelo se circunscribió a los concejales Vidauli de la UCR y Juan Santoiani del MUPP, con alguna intervención de Roberto Porretti de PJ. No faltaron las ironías a la hora de marcar la cancha en el terreno del debate. El primer encontronazo se suscitó en el punto 6, el cual manifestaba al Poder Ejecutivo, por medio de un proyecto de resolución, que “se abstenga de realizar obras públicas sin la ineludible autorización del Concejo Deliberante”. Santoiani acusó a Vidauli y los concejales que acompañan sus incitabas de “ser una maquina de impedir” y destacó el esfuerzo de la gestión municipal a través de la cantidad de obras que se realizan en al Municipio. Argumentos que para Vidauli carecieron de validez cuando le recordó al edil del MUPP el extravió del expediente de obra Gestión 2010/2011 durante la presidencia de Rosana Di Pascuale, el desconocimiento de la existencia del mismo por parte del cuerpo y la posterior aparición arrumbado en un rincón. Al mismo tiempo le explicó el rol ineludible del cuerpo legislativo como contralor de la acciones de gobierno del Ejecutivo.
El segundo punto por el cual se prolongó la discusión se refería a la donación de una cuna de acrílico y equipo de luminoterapia. Dicha donación efectuada por la empresa de Abrussese estaba contenida en un proyecto de ordenanza. Para Vidauli este tema constituye un oprobio ya que la donación es realizada por la empresa licitatoria de la obra de ampliación del Hospital Comunitario de Pinamar cuyos expedientes se encuentra en la Justicia por presentar diversas animalidades administrativas.