Los Guardavidas pinamarenses obtuvieron su reglamentación en el legislativo
El Proyecto de Ordenanza, Expediente Interno HCD. Nº 1333/11 que regula la actividad de los guardavidas de Pinamar y resguarda la estabilidad laboral, fue aprobado por seis votos positivos en la última sesión del jueves, en Concejo Deliberante. Los votos a favor fueron expresados por: Pavón, Taurizano, Vidauli, Porretti, De Vito y Baldini, contra las negativas de Santoiani, Pardo y Di Pascuale y la abstención de Sosa.
Después de una larga pelea, el dirigente gremial Fernando Espinach y los guardavidas pinamrenses pasaron la primera prueba y obtuvieron su reglamentación. El proyecto de ordenenza permite terminar con la discrecionalidad en los nombramientos de los profesionales por parte del Deparadamente Ejecutivo y asegura la estabilidad laboral.
La primera en oponerse a la nueva norma fue la concejal Rosa Di Pascuale en coherencia con su actitud mientras fue presidenta del HCD. Mientras alertaba de los peligros de la sanción del proyecto, solicitó la votación nominal por posibles problemas con el Tribunal de Cuenta. Extraño comportamiento para una legisladora justicialista que quince minutos atrás enarbolaba la memoria de Eva con la colocación de un busto, para oponerse posteriormente a los derechos de los trabajadores del mar. A quien conozca la historia de Evita, le resultara fácil entender que ante tamaña hipocresía la abanderada de los humildes se estará reatorciendo en el Eden.
La concejal radical Mercedes Taurizano y el concejal justicialista Roberto Porretti, recogieron el guante, y cada uno a su turno expresó lo importante de sancionar el proyecto positivamente. Taurizano dijo que “no hay que tener miedo. Sin ninguna duda estamos apuntando a mejorar la forma de contracción y pensamos en la excelencia”. No obstante, Porretti destacó que “la norma era superadora y en todo caso perfectible”.
A la hora de la votación la concejal Di Pascuale casi erra el voto, equivocándose al levantar la mano. Pero, gracias la continua re ojeada a sus pares del MUPP se salvó del error, más no del papelón.